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‘Mr Classic’ Jeremy Hackett

Jeremy-Hackett

De mal estudiante a erigir una de las firmas inglesas de mayor influencia y prestigio en el mundo de la moda. Así se puede resumir la trayectoria vital de Jeremy Hackett, un tipo peculiar y fiel reflejo de aquello que los clásicos todavía consideran como un gentleman.

Jeremy Hackett (1954) lo tuvo claro desde muy pronto. Abandonó la escuela con 17 años y comenzó a trabajar en una tienda de moda en su Clifton natal. Dos años más tarde daba el salto a Londres para formar parte de la mítica sastrería Savile Row. Pero nunca en la sala de máquinas, componiendo los tejidos, sino como la persona que, con su gusto y visión de la moda, aconsejaba a los clientes y les hacía llevarse lo mejor según su estilo y pretensiones. Un día, tal y como confiesa el propio Hackett, le llegó la inspiración paseando por las calles del barrio de Portobello. Allí fijó su atención “en un traje magnífico de segunda mano por sólo cinco libras; y en jerséis, chaquetas y zapatos retro por precios muy similares”. Entonces pensó: ¿por qué no montar una empresa que haga este tipo de ropa? Y así nació Hackett, una firma que cumple con los valores de diseño y calidad y aspira a crear “prendas que perduren muchos años”.

La marca creció rápidamente en el mundo occidental. A sus clásicos trajes de tweed, tejido emblemático de Hackett, utilizado no sólo en trajes y chaquetas sport, sino  también en gorras, diversos complementos, incluso tapicerías, se ha sumado una oferta de artículos muy variados. Al tiempo, Jeremy se convirtió por méritos propios en una voz autorizada en el mundo de la moda y las tendencias. En 2007 publicó ‘Mr Classic’, un auténtico libro de estilo para el hombre que recibió la ovación mayoritaria de críticos y blogueros.

Brandy y Charlie. Son los nombres que pueden leerse en sus gemelos. No son sus hijos, sino dos Sussex Spaniels que alegran la vida a este soltero que nunca ha perdido el estilo. Ni su amor por atender al cliente de primera mano. De hecho, no es raro que el ‘jefe’ aparezca por sorpresa en las tiendas de la firma, especialmente por la calle Sloane Street de Londres. Y es que la moda se percibe, se huele y se visualiza en la calle y no en un despacho

Nacida en Portobello

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Pepe Jeans, un emblema de la moda joven de Veinte, cumple 40 años. Qué mejor tributo que acercarnos un poco más a su historia para descubrir los secretos del éxito de la marca londinense.

Debajo de un puente de Notting Hill, en pleno corazón del mercado de Portobello de Londres, se hicieron famosos los primeros vaqueros de Pepe Jeans. Corría el año 1973 y los jóvenes de la ciudad acudían presurosos a aquel lugar, guiados por el consejo de los entendidos en moda y tendencia de la época. Había nacido una estrella.

El reto era enorme: ofrecer prendas distintas, arriesgadas y que marcaran la tendencia joven. Alejarse de los cánones de los vaqueros convencionales e insulsos de la época. Todo ello sin el recurso del marketing. Pero funcionó y Nitin Shah y sus hermanos Arun y Milan se dedicaron a la marca a tiempo completo poco tiempo después de crearla.

En los 80, Pepe Jeans se había convertido en un referente del sector en Norteamérica. Guiada por una filosofía de mensaje atractivo y sexy, la marca apostó por campañas publicitarias de impacto. Contrató al fotógrafo de moda más relevante de la década, Bruce Weber, e hizo un reportaje con la supermodelo Bridget Hall para el recuerdo.

Ya en los 90, Pepe Jeans entró definitivamente en los mercados europeos, al tiempo que siguió realizando campañas con personajes relevantes que, sin duda, le dieron el último empujoncito: Kate Moss, Cristiano Ronaldo, Laetitia Casta, Siena Miller…

Pero como la moda es el arte de la renovación, la firma no descansa en sus laureles y las novedades son una constante de su ADN: la colección de tendencia Andy Warhol, 73 (línea de vaqueros de gama alta con reminiscencias rockeras), la colaboración con el equipo de F1 Red Bull…. Y es que para los líderes, el podio es sólo un escalón donde mirar más alto