Archivo del sitio

10 consejos para vestir en una boda

Ceremonia25marzo

Con el buen tiempo llegan los momentos de desconexión, el relax, la playa… pero también esas citas ineludibles que exigen lo mejor de cada uno: las bodas y otras ceremonias. Si este año no te has librado ¡tranquilo! porque aquí te proponemos los 10 mejores consejos de estilo para que no tengas que preocuparte por nada:

 1. Elige siempre prendas cómodas y frescas. No olvides que vas a pasar varias horas con ellas. La seda puede ser un tejido idóneo en estos casos.

2. Nunca olvides que la vestimenta, ya sea unas bermudas o, en estos casos, un traje, es el reflejo de nuestra personalidad y estado de ánimo. Nunca elijas una prenda que no te convenza del todo. Viste con autonomía y sólo aquello que creas que es lo más adecuado para ti. Esto te ayudará a estar cómodo en todo momento.

3. Utiliza prendas de tu talla. Ni más ni menos. No te dejes guiar por la extravagancia. Evita los tonos chillones o inadecuados. Recuerda que si eres el invitado no debes ser la ‘estrella’.

4. Si la boda es de día se recomienda escoger colores claros, como el gris o el azul. Si es de tarde noche, apueste por la elegancia que le puede aportar el negro, azul marino o gris marengo.

5. La corbata será clave. Debes combinarla, sobre todo, con la camisa, escogiendo aquella que confiera un look equilibrado y armónico.

6. Truco: una camisa blanca es el comodín perfecto para casi cualquier tipo de corbata.

7. La regla de los botones: si la americana lleva tres nunca de abrocha el inferior; si es de dos sólo se abrocha el superior; y si es de uno nunca se desabotonará la chaqueta.

8. Pajarita siempre y cuando sea de la misma tonalidad que el traje y no destaque demasiado.

9. El largo del pantalón ha de llegar a la mitad trasera de tus zapatos

10. El calzado. Es muy recomendable que combinen con el cinturón. El color negro puede hacerlo con casi todo.

Remo Ruffini: el alma de Moncler

Se acaba de cumplir una década desde que el empresario Remo Ruffini (Como, 1961) aterrizara en Monclery consiguiera revivir a una marca que ya agonizaba entre las pistas de esquí de Grenoble. Ruffini hizo algo ‘muy sencillo’: dar la vuelta al calcetín de Moncler. ¿Cómo lo hizo?

Fundada en 1952 por el alpinista René Ramillon, Moncler vivía en 2002 su peor época… hasta el punto que en el mundo de la moda esperaban ver pasar el cadáver más pronto que tarde, recubierto por el polvo de las pistas de esquí. Entonces apareció Remo Ruffini, un empresario de solvencia demostrada en EEUU y que inició su aventura europea fundando New England, una marca de camisería masculina.

Foto: bambooinnovator.com

Remo Ruffini. Foto: bambooinnovator.com

Ruffini se encontró con una firma que disponía de un gran producto fabricado en China y decidió cambiar el chip. Empezar de cero. A partir de entonces, las prendas de Moncler se elaborarían en Italia. Paso a paso, ingrediente a ingrediente. Si Moncler quería volver al sector lujo lo hizo derribando la puerta con la mejor tarjeta de visita.

La filosofía de Remo Ruffini para su marca ha sido muy clara desde el principio: “no formamos parte del fashion sistem, nuestro producto es absolutamente contemporáneo y no sigue modas”, ha declarado en alguna ocasión.

El pasado diciembre, subido al escenario del parqué milanés donde Moncler se acababa de estrenar, Remo Ruffini acertó a decir: “hemos besado el universo”. Y no era para menos, la marca se había revalorizado un 47%. Aquellos que advirtieron el riesgo de la decisión tomada por el presidente de la maca no pudieron más que alabar su valentía y visión comercial. Ruffini coronó una nueva etapa de éxito al frente de Moncler. Y lo que queda…

Enlaces de interés:

-Página oficial de Monclerhttp://eng.moncler.com/

-Entrevista a Remo Ruffini http://eng.moncler.com/news/cnn-interviews-remo-ruffini

‘It girl’, el juego de lo diferente

Si hay un concepto que ha vuelto a pegar fuerte en el mundo de las tendencias es el de ‘it girl’. Artículos, blogs, reportajes televisivos hablan de unas chicas, generalmente jóvenes y atractivas, que tienen… ‘eso’. ¿Pero a qué se refieren?

En la actualidad, las ‘it girls’ son modelos, celebridades y actrices que no sólo resultan influyentes  por la forma que tienen de interpretar la moda, sino por algo más. Por la expresión de su carácter y personalidad, por la fuerza interior que aparentan o su dulce fragilidad, por la naturalidad de unos gestos que bien pudieran parecer estudiados…. lo tienes o no lo tienes. La ‘it girl’ no interpreta, sino que su juego es la perenne escapatoria de lo cotidiano y aburrido. Como la insólita frescura de una fragancia o la rosa que puede vestir un jardín entero.

irinaDesigual

¿Y es algo nuevo? Ni mucho menos. El primero en utilizar el término ‘it’ para referirse a una fémina fue el autor inglés y premio Nobel Rudyard Kiplin (1865-1936). “No es la belleza necesariamente. Ni una buena charla necesariamente. Es sólo ‘eso’”, dejó escrito en su cuento Mr Bathrust.

‘It girl’ las ha habido siempre. Desde Edie Sedgwick (musa de Warhol), pasando por la eterna Marilyn y, más recientemente, Sienna Miller, la indescifrable Kate Moss, Irina Shayk…. Españolas también, por supuesto: Blanca Suárez y Paula Echeverría son dos clásicos ejemplos.

Nacida en Portobello

Imagen

Pepe Jeans, un emblema de la moda joven de Veinte, cumple 40 años. Qué mejor tributo que acercarnos un poco más a su historia para descubrir los secretos del éxito de la marca londinense.

Debajo de un puente de Notting Hill, en pleno corazón del mercado de Portobello de Londres, se hicieron famosos los primeros vaqueros de Pepe Jeans. Corría el año 1973 y los jóvenes de la ciudad acudían presurosos a aquel lugar, guiados por el consejo de los entendidos en moda y tendencia de la época. Había nacido una estrella.

El reto era enorme: ofrecer prendas distintas, arriesgadas y que marcaran la tendencia joven. Alejarse de los cánones de los vaqueros convencionales e insulsos de la época. Todo ello sin el recurso del marketing. Pero funcionó y Nitin Shah y sus hermanos Arun y Milan se dedicaron a la marca a tiempo completo poco tiempo después de crearla.

En los 80, Pepe Jeans se había convertido en un referente del sector en Norteamérica. Guiada por una filosofía de mensaje atractivo y sexy, la marca apostó por campañas publicitarias de impacto. Contrató al fotógrafo de moda más relevante de la década, Bruce Weber, e hizo un reportaje con la supermodelo Bridget Hall para el recuerdo.

Ya en los 90, Pepe Jeans entró definitivamente en los mercados europeos, al tiempo que siguió realizando campañas con personajes relevantes que, sin duda, le dieron el último empujoncito: Kate Moss, Cristiano Ronaldo, Laetitia Casta, Siena Miller…

Pero como la moda es el arte de la renovación, la firma no descansa en sus laureles y las novedades son una constante de su ADN: la colección de tendencia Andy Warhol, 73 (línea de vaqueros de gama alta con reminiscencias rockeras), la colaboración con el equipo de F1 Red Bull…. Y es que para los líderes, el podio es sólo un escalón donde mirar más alto

¡Arrancamos!

‘En el mundo de la moda es fácil dejarse llevar por la tormenta’. La cita pertenece al diseñador Tommy Hilfiger. ¿Y cuál sería hoy esa tormenta? La crisis, la escasez de recursos y los recortes en calidad y personal para conseguir una cosa: la supervivencia en este mundo de la moda tan volátil y subjetivo.

Monaco y Veinte, establecimientos de referencia en el sector multimarca, nunca han cesado  en su empeño de no dejarse arrastrar por la tormenta. Frente a las dificultades, esfuerzo y distinción; contra la escasez, dinamismo e innovación. Una vez más, las tiendas fundadas por Baltasar Martín, se sitúan a la vanguardia de Melilla y llegan para consolidarse en el mundo 2.0 y las redes sociales. Blog, Facebook, Twitter, Pinterest… todo a golpe de click.

‘Si no está en la red, no existes’. Desde hoy, Monaco y Veinte estarán más cerca de vosotros. A través del móvil o en la pantalla del ordenador. Las marcas que más le gustan, las noticias sobre moda y estilo de vida, sus aportaciones, dudas y sugerencias. En monacoenred tú formas parte de nosotros. ¡Arrancamos!